sábado, 5 de julio de 2008

LA EUCARISTÍA ES LA RAZÓN DE SER DE LA IGLESIA


Allocutio en el Comitim del mes de julio de 2.008


I.- Durante su vida pública Jesucristo fue dando pasos para constituir un grupo que perpetuase su obra en el mundo. Fue eligiendo a los apóstoles, de entre los cuales dio a Pedro una misión especial de ser el vínculo de unidad entre todos, de confirmar a los demás en la fe al ser la piedra. Les fue instruyendo en su doctrina con su Palabra y ejemplo, les fue entrenando en el apostolado para cuando Él ya no estuviera; les fue entregando sus tesoros, los Sacramentos, momentos de encuentro con Él. Y entre ellos el mayor de todos: la Sagrada Eucaristía.


II.- Desde el primer momento la primera comunidad cristiana se reúne para hacer oración y para celebrar la Eucaristía; desde estas experiencias, desde la llegada del Divino Espíritu en Pentecostés, van comprendiendo más cada día el misterio de amor y de fe que es la Eucaristía, y descubren mejor que su misión es hacer llegar a todos este tesoro. Así, pues, la Iglesia incipiente y después a lo largo del tiempo, ha reunido a sus hijos para que sean testigos y participen del Sacrificio Redentor de Jesucristo en el calvario que se actualiza cada vez que celebramos la Santa Misa. Por eso recuerda el Concilio Vaticano II que la Eucaristía es el centro de la vida cristiana. Es el Señor pues el que nos convida generosamente a su banquete sacrificial, y éste es el que da sentido de la existencia a su Esposa que es la Iglesia.


III.- Los sacerdotes no tienen otra razón de ser que la prolongar en el tiempo, por la misión que el Señor dió a sus apóstoles y a sus sucesores, el sacrificio del Señor. Es la Eucaristía por tanto la que hace la Iglesia, la que la edifica, a la vez que la Iglesia hace la Eucaristía. Del costado abierto del Redentor nació la Iglesia, del Cristo dormido, al modo de cómo la mujer fue creada de la costilla del dormido Adán. Y esta Iglesia esposa tiene como fuente y culmen el Sacrificio de su Divino Esposo.


IV.-¿Qué sería nuestra vida sin la Eucaristía?. Los primeros cristianos, cuando eran apresados y ajusticiados por orden de los emperadores romanos, a preguntas de por qué se reunían a celebrar sus cultos decían:”Es que sin el domingo no podemos vivir”, porque es cuando se reunían para escuchar la Palabra de Dios, para cantar los salmos, para recibir la Eucaristía, para vivir la caridad. ¿Podemos decir lo mismo que ellos, esto es, que no podemos vivir sin la Eucaristía porque tenemos experiencia personal y vital de Jesucristo en Ella contenido?


V.- Nosotros los legionarios de María, no podemos vivir sin la Eucaristía, porque sabemos por experiencia que no podemos hacer apostolados si no estamos cada día más arraigados en el Señor, llenos de Él. Y de la mano de la María Santísima queremos vivirla más y mejor, como Ella siempre lo hizo.

LA LEGIÓN DE MARÍA PEREGRINÓ A LOURDES
















Con motivo de 150 aniversario de las apariciones a Bernardette, la Legión de María de Toledo, bueno una representación cualificada, peregrinó a Lourdes en mayo pasado. Ya que tengo varias fotos del evento os las pongo. Os animo a que vayáis a Lourdes o bien durante este año jubilar o bian cuando podáis. Es una experiencia única.





viernes, 4 de julio de 2008

ORACIÓN DEL SIERVO DE DIOS ALBINO LUCIANI, JUAN PABLO I




Señor, tómame como soy;



con mis defectos



con mis debilidades.



Pero hazme llegar a ser



como tu quieres.







Aprendéos esta corta pero profunda oración



que todos los días en la acción de gracias en la Santa Misa



rezaba desde seminarista el que fue Juan Pablo I.



Yo, desde los 17 años, la hago cuando comulgo junto



con el Anima Christi de san Ignacio.


En el seminario la puse música y todo.

PROMESA LEGIONARIA (I)


Toda persona que desée pertenecer a la Legión de María, después de tres meses de prueba como máximo, ha de hacer esta preciosa oración que llamamos " Promesa Legionaria"


Santísimo Espíritu, yo, (nombre del candidato),

queriendo en este día ser alistado como legionario de María,

y reconociendo que por mí mismo no puedo prestar un servicio digno,

te ruego desciendas sobre mí y me llenes de Ti mismo,

para que mis pobres actos los sostenga tu poder,

y venga a ser instrumento de tus poderosos designios.

Reconozco también que Tú,

que viniste a regenerar el mundo en Jesucristo,

no quisiste hacerlo sino por María;

que sin Ella no podemos conocerte ni amarte,

y que por Ella son concedidos tus dones, virtudes y gracias,

a quienes Ella quiere, cuando Ella quiere,

en la medida y de la manera que Ella quiere;

y me doy cuenta de que el secreto de un perfecto servicio legionario

consiste en la completa unión con Aquella que está tan íntimamente unida a Ti.

Por tanto, tomando en mi mano el estandarte de la Legión,

que trata de poner ante nuestro ojos estas verdades,

me presento delante de Ti como soldado suyo e hijo suyo,

y como tal me declaro totalmente dependiente de Ella.

miércoles, 2 de julio de 2008

RASGOS DE UN SANTO MODERNO ( y II)





El santo moderno ha de dar importancia a su formación cristiana, porque sabe que esto le ayuda a crecer, a madurar continuamente, a dar mayor fruto. Sabe que hoy más que nunca, se nos piden los motivos y las razones de nuestra esperanza.



  • El santo moderno se sabe enviado como testigo ante el mundo de la resurrección y de la vida del Señor para anunciar la buena noticia del evangelio. No solo ha descubierto el amor de Dios manifestado en Jesucristo sino que siente que no puede quedarse egoistamente con él sino que ha de darlo a los demás ayudando a trasnsformar la sociedad, actuando en sus ambientes, al modo del alma en el el cuerpo (carta a Diogneto). Sabe que el mundo no es un enemigo, ni puede caer en la tentación de huir del mundo ni evadirse, sino que está llamado a trabajar en el corazón del mundo, a contribuir para que vaya emergiendo la civilización del amor. El santo moderno es alguien que de palabra y obra habla de Jesucristo y su amor transformante. Evangeliza presentando el rostro verdadero de Jesucristo, no sus opiniones personales.

  • Ha de sentir un profundo amor por la Iglesia. Sabe que por Ella le viene Jesucristo y su gracia: sabe que por Ella ha conocido a Jesús. La ve como su Madre. Es capaz de descubrir la multitud de carismas que el Espíritu ha derramado y sigue derramando en su Iglesia. Se siente en casa. Ha descrubierto su propio carisma y con otros, en pequeñas comunidades intenta vivirlo, aunque sabe que su movimiento no es único sino complementario con los demás. Sabe que la diversidad no es un límite, sino una riqueza. Ha de promover la espiritualidad de comunión.

  • El santo moderno se mira una y otra vez en la Santísima Virgen María, porque en Ella ha descubierno la perfecta discípula de Cristo, modelo de fe vivida, el ideal de santidad al que aspira. Ha descubierto en Ella la total disponibilidad a los planes de Dios, aunque no se entiendan, aunque cueste. Sabe de su omnopotencia suplicante y se refugia al amparo de su protección.

  • Al seguir a Jesús le hace descubrir su preferencia por los empobrecidos, los enfermos, los excluidos, los más pobres que son los que no le conocen. Por eso hace suya una opción preferencial por los pobres, haciendo presente en medio de ellos la ternura de Dios, siendo altavoz de su mensaje libertador y esperanzador, trabajando para así ayudar a superar las situaciones de injusticia social.


martes, 1 de julio de 2008

LA VICTORIA DE ESPAÑA


Llevamos dos días de celebración por la victoria de España en la Eurocopa. Ha sido muy emocionante ver tantas banderas rojigualdas ondeando y oir gritos llenos de sano orgullo de sentirse español.

¿Cómo debería ser nuestra alegría por la victoria de Jesucristo sobre el pecado y la muerte en su resurrección de entre los muertos?. Comparemos y vivamos.

RASGOS DE UN SANTO MODERNO (I)


El Gran Juan Pablo II al comienzo del tercer milenio nos llamó a una pastoral de santidad, esto es, a tomarnos en serio la llamada universal a ser perfectos, a ser santos e irreprochables ante Dios por el amor. ¿ Cuáles pueden ser los rasgos del santo moderno, del santo de hoy?


  • Ha de estar revestido con las entrañas de misericordia, benignidad, modestia, paciencia (Col 3) y así producir los frutos del Espíritu para la santificación como la caridad, alegría, generosidad, comprensión de los demás, bondad y confianza, mansedumbre y dominio de sí mismo (cfr. Gal 5)

  • Ha de estar su vida enraizada en Dios, teniendo expericia vital de Jesucristo, y de que sin Él no podemos hacer nada y que todo puede en Aquel que le da fuerzas. Es un enamorado de Jesucristo, viviendo así de forma contínua el "flechazo" de Dios.

  • Ha de ser un contemplativo en la acción. Es quien encuentra respuesta a los problemas a la luz de la Palabra de Dios y con la oración personal y comunitaria. La Sagrada Eucaristía es el alimento que le da la fuerza para caminar.

  • Ha de ser el que ha experimientado personalmente en su vida la resurrección y el paso del Señor. Y esa experiencia no está enclavada en el pasado sino que la revive continuamente. Vuelve una y otra vez al "amor primero".

  • Ha de ser el que vive respirando las bienaventuranzas, encarnando la alegría interior que viene de la fe. en un mundo angustiado y pesimista, es el portador de la verdadera esperanza que ha encontrado en Jesucristo.