domingo, 12 de julio de 2009

APASIONANTE AVENTURA DE SER DIÁCONOS Y PRESBÍTEROS


Ayer, día 12 de julio, el Sr.Arzobispo Primado ordenó en la Catedral de Toledo a 15 nuevos sacerdotes y 7 diáconos. Nunca la Catedral de Toledo estuvo tan repleta de fieles. Nunca he visto el patio del seminario de Toledo donde vamos a aparcar los coches de semejante forma. De hecho, tuve que aparcar cerca del río dada la imposibilidad de hacerlo en la "casa madre". Se ordenó sacerdote José Pablo de Helechosa de los Montes, mi primera parroquia, y José Miguel como diácono que estuvo de pastoral en donde ejerzo el ministerio actualmente. Es una aventura maravillosa la que están empezando. Rezemos a la Virgen para que su ilusión no se les acabe nunca.

Somos débiles y fuertes, maravillosos y frágiles, pero nadie puede quitarnos la alegría de querer y haber querido seguir al Señor de por vida, con fallos y pecados, pero para siempre, no para momentos que se pasan. (De la homilía de D. Braulio)

sábado, 11 de julio de 2009

EL SENTIDO DEL SUFRIMIENTO


Allocutio del mes de julio de 2.009


I.-Una parte integrante de la gran revolución de Jesucristo fue el dar sentido al dolor, al sufrimiento. Hasta entonces se veía la enfermedad o cualquier sufrimiento moral como un castigo de Dios fruto del pecado personal del hombre, mientras que al contrario, la abundancia de bienes era un signo de la benevolencia de Dios por la santidad del hombre, como lo podemos ver en el libro de Job y en general en todo el Antiguo Testamento.”Lo veían despreciado castigado de Dios” (Is 53).¿No se dice Hijo de Dios?, que lo libre si tanto lo quiere”. Es increíble que a pesar de tantas generaciones evangelizadas se siga teniendo a nivel popular esta misma idea.
II.- Sin embargo Jesucristo nos enseña el sentido verdadero del sufrimiento. Él mismo, pudiendo, no bajó de la cruz, no despreció el sufrimiento sino que se agarró a Él. Podemos decir, por tanto, que Jesús no elimina el dolor, sino que le da un sentido nuevo, el sentido verdadero. El Señor contempló el dolor que se le avecinaba en el huerto de los olivos y su naturaleza humana se abría de dolor, pidiendo al Padre que apartara de sí esa pasión que se le avecinaba. A nadie le gusta sufrir por sufrir. Sin embargo el mismo Señor terminó su oración pidiendo al Padre Eterno que no se hiciera su voluntad sino la suya, abandonándose así a sus planes. Esta, por tanto ha de ser nuestra actitud ante el sufrimiento propio y saber iluminar al ajeno. Nos podrá costar sentir el dolor moral o físico en la propia carne o en la de los cercanos a nosotros. Más sin embargo, cuando uno se sabe unido a Jesús sufriendo con Él, cuando se sabe que en esos momentos se encuentra más cerca de Él, completando lo que le falta a su pasión, cuando se sabe que de esta forma se sufre para llegar al reino de los cielos, cuando se sabe que el dolor no es definitivo como no lo fue en el mismo Señor, cuando se sabe que el Señor se está convirtiendo en un cirineo ayudándonos a llevar la cruz… entonces todo adquiere un tono de color nuevo que hace que el dolor o sufrimiento no sea infructuoso sino esperanzador.
III.- Por tanto, ante el sufrimiento dos actitudes importantísimas para vivir en paz y en crecimiento:
• Aceptación: Aquel o aquella que no sea capaz de aceptar su propia realidad y se resista y se violente recordando cómo eran las cosas con anterioridad o ensoñándose pensando cómo podrían ser en un futuro, ese será como aquél que se da golpes contra un muro: la cabeza se la romperá y el muro seguirán en su sitio. Aceptar por tanto la realidad que yo vivo es vital para vivir en paz.

• Ofrecimiento: Este es el segundo paso, ofrecerse como nos enseña san Pablo como “hostia viva, santa, agradable a Dios”. Muchas veces pensamos en hacer no sé cuantos sacrificios o mortificaciones y cuando nos llega el dolor en alguna de sus múltiples manifestaciones, entonces nos quejamos, nos levantamos, nos revelamos. Saberse que se está unido a Cristo sacerdote, víctima y altar, que ese dolor ofrecido se está convirtiendo en una oración gratísima que Dios acepta, que la podemos ofrecer por tantas cosas, por tantas necesidades que este mundo tiene…y convertir así el día, la vida en una Misa contínua, nos ha de hacer mucho bien

IV.- Ya lo hemos dicho. Aunque creamos que estamos solos en el momento del dolor, no es así. Como apoyo tendremos siempre a la bienaventurada Virgen María, como la tuvo Jesucristo en el camino de la amargura y en el mismo patíbulo de la cruz. Con su presencia de Madre nos va ayudar a no sentirnos nunca solos en los momentos duros de la vida, sino que, al contrario, nos mostrará a Jesús fruto de su vientre por toda la eternidad.

viernes, 10 de julio de 2009

REFRESQUÉMONOS

Mi amigo Freitas me dice que como siga colgando los videos de ABBA me van a pidir los derechos de autor por su música. Me imagino que YOU TUBE lo hará que es de donde pongo los enlaces. Ya en España que hace tanto calor su música nos refresca, que buena falta nos hace.

martes, 7 de julio de 2009

LA RECOMPENSA DE BUSCAR LA VERDAD


Siendo adolescente encontré en la biblioteca de la Legión de María un libro que estaba sin ser leído, dado que sus páginas necesitaban ser abiertas con abrecartas. Quizá por eso me atrajo desde el priemer momento y cuando pude le cogí para leerle. ¡Lo que me costó! Había cosas que no comprendía a mis 16 o 17 años, pero me lo propuse y terminé de leerlo. Además la traducción del inglés lo hacía más difícil de comprender. Ese libro es "Apología pro vita sua" de John Henry Newman editada en la editorial BAC.

Lo que sí entreví fue un hombre buscando la verdad que hasta que no estuvo en comunión con ella no fue plenamente feliz.

En una de mis excursiones a Madrid, a la librería San Pablo, me encontré con el libro del Cardenal editado en la editorial Ciudadela, le adquirí y le estoy releyendo con grandísimo interés y devoción. La traducción es notable y hace posible que Newman nos haga saber por qué camino puedo llegar a la plenitud de la verdad y pasar de la disciplina anglicana a la Iglesia Católica. Del conocimiento de los Concilios, de la fe de las primeras comunidades cristianas, del de los Santos Padres, se dió cuenta que solo la Iglesia Católica mentenía esa fe, mientras que las iglesias llamadas reformadas, entre las que se encontraba la Anglicana, se habían desviado y contaminado.

La conversión del fundador del movimiento de Oxford supuso un aldabonazo muy fuerte a la sociedad británica del XIX: un corazón amante de la verdad al que no le pesó desgarrar su alma al dejar a tantos amigos con tal de estar con Jesucristo y su Iglesia.

Leyendo la obra del Cardenal se deja entrever su influencia teológica que desembocó en el humus del que se nutrió el Concilio Vaticano II. Cuando escribió esta obra, mirando hacia atrás se dió cuenta que la Virgen Santísima había sido la estrella luminosa que le había llevado a Jesucristo y a la verdad plena. Ella, como en el caso de tantos santos, lo había hecho todo.

domingo, 5 de julio de 2009

SOBRE LA HOMOSEXUALIDAD


Aunque los medios de comunicación social digan lo contrario, la Iglesia no rechaza a los homosexuales. Ya en en 1976, en el pontificado de Pablo VI, la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe hizo público el documento "Persona humana" en el que se abordaba ya los distintos temas de moral sexual que ya empezaban a ser "conflictivos", digamos así.

El Catecismo de la Iglesia Católica recoge escrupulosamente las enseñanzas de "Persona humana" enriquecida con consideraciones posteriores.

Las enseñanzas, por tanto, están claras.



  • La Iglesia no rechaza a los homosexuales.


  • La práctica homosexual sí que es pecado, pues va en contra de los planes de Dios respecto a la sexualidad.


  • Se condena las vejaciones que los homosexuales puedan tener.


  • Se condena las discriminaciones sexuales que los homosexuales puedan sufrir por su condición sexual.


  • Sería preciso que las uniones homosexuales tuvieran reconocimeinto civil para que sus componentes tengan un futuro económico, aunque no se ha de denominar matrimonio.

Pero, sin embargo, el lobby gay sigue cargando las tintas en contra de la Iglesia presentándola como la que protege y anima las discriminaciones y burlas que los homosexuales puedan vivir desgraciadamente. Ningún homosexual ha de sentirse rechazado por la Iglesia pues los que sufren están especialmente en el corazón de la Iglesia. El pecado se combate con la Gracia que Dios da especialmente en los sacramentos.


Una parte oscura de la persona no anula su grandeza, aunque tenga que dejarse iluminar por la acción tranformante de la Gracia.


jueves, 2 de julio de 2009

ORGULLOSOS


He visto por la televisión las fiestas del día del orgullo gay que en España, no sé por qué, se celebra este fin de semana. Sinceramente creo que estas manifestaciones les denigran por las pintas que llevan, por las mofas que hacen de lo más sagrado, desnudos y haciendo sexo publicamente. ¿Acaso no pueden organizar una manifestación pidiendo sus reclamaciones como lo hace cualquier otro colectivo vestidos normalmente sin espectáculos grotescos? En vez de gastar dinero en semejantes espectáculos, bien podían canalizar sus ingresos económicos en investigaciones científicas para curar el VIH o para aislar el hipotético gen homosexual. Se harían mucho bien a sí mismos y se tomarían a sí mismos más en serio.