sábado, 5 de marzo de 2011

JMJ, LUZ PARA LOS LEGIONARIOS DE MARÍA


I.-El mensaje que Benedicto XVI ha dirigido a los jóvenes con motivo de su encuentro mundial próximo, nos abre también a los más mayores material de meditación que siempre nos enriquece espitualmente. En este mensaje el Papa llama a los jóvenes y por extensión a todos para que estemos arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe. Y para que todos comprendamos esta expresión hace una hermosa comparación a cuando plantamos un árbol en tierra, para que eche buenas raíces que le permita crecer y dar a su tiempo fruto. Estar arraigados en Cristo significa responder concretamente a la llamada de Dios, fiándose de Él y poniendo en práctica su Palabra (num.2). Aplicándolo a nuestra vida legionaria ha de significar también responder a la llamada que Dios nos ha hecho viviendo hondamente nuestra vocación legionaria que es un regalo que ha hecho a su Iglesia por medio de la Virgen, no viviéndola mediocremente sino aspirando día tras día a vivirla con todos los matices que encierra, y que con un poco de sensibilidad lo podemos descubrir. Poco o ningún servicio damos a la Iglesia si no vivimos el carisma legionario completamente, si nos quedamos en los arrabales de él, si sólo lo vivimos a ratos y no con intensidad. Personalmente me apenó escuchar de labios de un legionario recientemente decir que los legionarios actuales no podemos atraer a los jóvenes a vivir nuestro carisma porque nosotros mismos no le vivimos, porque no les podemos ofrecer auténtica caridad vivida entre nosotros. Si somos conscientes de que esto es así, hemos de ponernos ya a la obra de convertirnos en n la cuaresma que ya se nos presenta en el horizonte y morir a aquello que nos estorba, que nos obstaculiza, y ser entonces genuinos legionarios de María de cuerpo entero. Hemos de ahondar en el estilo de nuestra Madre del cielo, enraizando nuestra vida en la suya, escuchando la palabra que Dios nos ha dirigido y que quiere ser acogida y escuchada con suma delicadeza y que espera respuesta, como carta que es. Ella nos ayuda con su ejemplo cómo arraigarnos en Él e igualmente con su valerosa intercesión nos ayuda a que sea así sin medias tintas, esto es, sin reservarnos nada en la vocación singular que tengamos cada uno.
II.- De la misma manera el Papa llama a los jóvenes a estar firmes en la fe. Como siempre, los seguidores de Cristo estamos rodeados de un sinfín ofertas culturales, morales o éticas que pretenden apartarnos de esta fe que nos da la vida. Queridos amigos, al darnos la fe, el Señor nos ha dado lo más precioso que existe en la vida, es decir, el motivo más verdadero y más bello por el cual vivir: por gracia hemos creído en Dios, hemos conocido su amor, con el cual quiere salvarnos y librarnos del mal. La fe es el gran don con el que nos da también la vida eterna, la verdadera vida.(de la homilía en la fiesta del Señor). Una vez que hemos descubierto la fe como este don precioso que da sentido y valor a la vida, hemos de sostener esta brújula siempre en la mano y no apartarnos de ella. Igualmente nosotros, legionarios de María, teniendo como ejemplo luminosa de la que vivió firme siempre en la fe, hemos de vivir asentados en la fe en el Hijo de Dios que dio su vida por mi y cuya presencia se encuentra en la misma Iglesia. Hemos de vivir enraizados muy gozosamente en nuestra sensibilidad mariana y vivirla en totalidad, al tener a la Virgen como modelo acabado de todo lo que nuestro corazón ansía tener y vivir. Chequearnos para ver si realmente tenemos este regalo mariano para no estar en un sitio equivocado, no andar a remolque, sino al contrario vivir intensamente el estilo legionario. A Ella presentamos a los jóvenes y a nosotros mismos para que vivamos con sinceridad y con profundidad nuestro ser legionario.


Allocutio del mes de febrero de 2.011

Comitium "Ntra.Sra.del Sagrario"

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