lunes, 10 de agosto de 2009

VIÁTICO


Los romanos paganos creían que cuando morían sus almas tenían que pasar a la otra orilla del lago donde estarían con sus dioses. En la orilla había un barquero al que tenían que pagar para que les llevara a la otra orilla. Por eso eran enterrados con una moneda en la boca.

Jesucristo dice: Yo soy el pan de la vida. El que coma de este pan no morirá. La Sagrada Eucaristía es el viático, es decir, el alimento en el camino de la vida que nos asegura la vida eterna, la de verdad, no la de las fantasías paganas de los romanos. Por eso no hemos de poner ninguna excusa para no alimentarnos de este verdadero maná, y recibirle fervorosamente y con docilidad dejarnos hacer por la gracia divina tal y como siempre lo hizo nuestra Madre del Cielo.

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